Mantener el cerebro joven y sano está en nuestra mano, aunque influyen los genes, explica Jesús Porta-Etessam que «nuestra actividad, nuestra manera de vivir, va a cambiar la expresión de los genes con unos fenómenos que se llaman epigenética. Es fundamental tener una dieta adecuada, como la maravillosa dieta mediterránea, hacer ejercicio físico (al menos media hora todos los días), estar cognitivamente activos, socializarnos (quedar con amigos, sonreír, cocinar y comer en compañía…) y disminuir las pantallas.»
