Durante esta época del año es fácil vernos envueltas inconscientemente en dos conflictos relacionados con nuestro bienestar: querer bajar de peso, pero sin dejar de comer todo eso que nos gusta, como helados, cócteles o frituras. La misión se complica más en las cenas, ese momento en el que, estemos de vacaciones o no, siempre apetece salir a tomar algo fuera y aprovechar las últimas horas de luz. Pero no hay por qué angustiarse, porque comer sano no significa que no podamos disfrutar de platos deliciosos y…
