
Hasta en los alimentos a los que concedemos menos importancia podemos encontrar propiedades maravillosas. Es el caso del yogur, que ayuda a sentirse menos hinchada y más relajada, o de la infusión de manzanilla con anís, con efecto relajante y digestivo, pero también de las humildes aceitunas negras, un instrumento para abrir el apetito clásico en la dieta mediterránea. Y, sin embargo, “las aceitunas negras son mucho más que un simple aperitivo», comienza a decir Yaraseth del Castillo, nutricionista de Ins