En Francia se ha abierto un debate sobre si la población trabaja lo suficiente, después de que el primer ministro, François Bayrou, sugiriera suprimir dos días festivos para impulsar la economía. «Es necesario que todo el país trabaje más para producir y que la actividad global del país sea más significativa a lo largo del año, para que la situación de Francia mejore», declaró Bayrou en una rueda de prensa el 15 de julio. «Por ello, propongo que se supriman dos días festivos en todo el país».