Apenas unas horas después del anuncio del alto el fuego el sábado 10 de mayo, la tensión entre India y Pakistán volvió a escalar, con nuevos enfrentamientos durante la noche y acusaciones cruzadas por presuntas violaciones del acuerdo. La región de Cachemira, dividida entre las dos potencias, siguió siendo blanco de disparos y ataques con misiles. En Srinagar, la ciudad más importante del lado indio, se escucharon potentes explosiones la noche del sábado, según reportaron periodistas de la AFP.