Después de amenazarla con llevarla detenida, Samuel Challapa violó a E. Lo hizo mientras estaba detenida en un campamento del paso fronterizo de Colchane. Fue el propio fiscal del caso quien dijo que su relación laboral —una empresa que ofrecía sus servicios a la Delegación Presidencial Provincial del Tamarugal— le daba acceso privilegiado a las personas migrantes. La justicia tardó casi ocho meses en encontrarlo. Una querella del Instituto de Derechos Humanos busca que se le condene por el delito de tortur