Con la promesa renovada de una futura adhesión a la UE, los líderes francés, alemán y polaco visitaron Moldavia el 27 de agosto, día en que Moldavia celebra la Independencia de la Unión Soviética del país. El mensaje del presidente francés, Emmanuel Macron, el canciller alemán, Friedrich Merz, y el primer ministro polaco, Donald Tusk, a la presidenta proeuropea de Moldavia, Maia Sandu, era sencillo: reafirmar el apoyo de la UE a la adhesión de Chisináu a la Unión.