Envuelta en un escudo térmico protector, la nave espacial, que pesa unos 476 kilos, fue diseñada para sobrevivir a su inmersión en la tóxica atmósfera venusina. Eso significa que hay muchas posibilidades de que sobreviva a su inmersión a través de la atmósfera terrestre, y podría llegar a la superficie al menos parcialmente intacta. Aun así, el riesgo de que se produzcan lesiones en tierra es bajo. “No estoy preocupado; no voy a decir a todos mis amigos que vayan al sótano por esto”, dijo Darren McKnight…