Una vez más, Cristina Kirchner acudió a la Cámara Federal de Casación Penal para exigir que le reiteren la tobillera electrónica y eliminar el régimen de visitas impuesto después de la reunión que mantuvo con nueve economistas en San José 1111, el departamento donde cumple el arresto domiciliario como resultado de la condena por corrupción del caso Vialidad. No sólo justificó aquel encuentro sino que s sus reclamos sumó uno más: la libre utilización de la terraza del edificio del barrio de Monserrat.