La extrema derecha y la extrema izquierda francesas rechazaron el jueves un acuerdo con el primer ministro, François Bayrou, sobre su plan de recorte de gastos, alegando que es «demasiado tarde». Bayrou, que el jueves hizo nuevas propuestas a ambas partes, ha puesto en juego su supervivencia política en una moción de confianza que convocó para el 8 de septiembre, tras meses de estancamiento en los planes del gobierno para reducir la creciente deuda pública de Francia.