
Entre paellas humeantes, tapeos generosos y vermut servido con soda, Buenos Aires mantiene intacto su idilio con la cocina española. En distintos barrios —de Palermo a Villa Urquiza, de Versalles a Zona Norte— las cantinas ibéricas despliegan recetas tradicionales, producto de calidad y ese espíritu festivo que invita a compartir. Clásicas o reinterpretadas, con impronta gallega, vasca o mediterránea, estas direcciones celebran el ritual de la mesa larga y el sabor auténtico. Un recorrido por algunas…