
El mensaje es claro y seguro que ha calado en tu mente: el entrenamiento de fuerza es fundamental también para la mujer. Las pesas, las mancuernas o las kettlebells se han hecho hueco y se convertido en buenas compañeras de nuestra rutina para ponernos en forma. Pero eso sí, para trabajar fuerza tenemos que tener claro el peso que vamos a levantar. ¿La razón? Si es mucho, pueden aparecer las temidas lesiones, mientras que en el caso de que sea demasiado ligero, corremos el riesgo de tener la sensación de no hacer nada y lo que es peor, no cansaremos el músculo…