
La Alta Costura, afirma Jonathan Anderson, tiene la obligación de perpetuarse: sólo si se conserva se protegerán los oficios que la hacen posible. Para su debut en la Semana de la Alta Costura, el director creativo de Dior siente que «ha iniciado un doctorado». Lo que antes le resultaba irrelevante ahora, cuenta a The Business of Fashion, se le ha revelado como un fenómeno casi «mitológico», una artesanía «en peligro de extinción».