
La inercia del mal tiempo que arranca con el otoño suele relegar a la falda a un segundo lugar, en favor de vaqueros y pantalones de toda índole como fondo de armario. Además, no suele ser una prenda fácil de combinar cuando el termómetro cae en picado; implica un juego de capas complejo y cierta maestría en el proceso. Esta temporada, sin embargo, multitud de diseñadores y firmas de costura acogen su versatilidad casi como un gesto político con infinidad de propuestas, tantas como nombres propios congregan…