
Originaria del sur de Asia, Raisin Saini se mueve con la seguridad de quien conoce su historia y la proyecta hacia el futuro. En un universo que sigue en aprendizaje sobre todas las formas de belleza, su voz se ha vuelto una declaración. “En India, la belleza no es solo externa; es espiritual y simbólica”, explica con serenidad, casi como si recordara una lección de infancia. Esa visión la acompaña en cada proyecto: el delineado kohl, el porte, la mirada. Todo en ella parece decir que las raíces no se esconden…