Cuando Marina Rolf Schrader (Barcelona, 26 años) dejó que el que hoy en día es su representante la convenciese por fin para meterse en el mundo de la moda ella no quería contarle a sus amigos que algo nuevo estaba sucediendo en su vida. “Es un sector que tiene muchos prejuicios asociados y, entre otras cosas, me daba miedo que al decir que había aceptado pensaran que era una creída”, explica altísima, espigada, risueña, enérgica y desinhibida, sentada frente a la cerveza con gas que le pedía el cuerpo…
