Los laboristas de Australia, encabezados por el actual primer ministro Anthony Albanese, ganaron este sábado en las elecciones generales, tras una campaña centrada en el poder adquisitivo y el medio ambiente, y agitada por la guerra comercial lanzada por Donald Trump. Con el escrutinio aún sin finalizar, los laboristas de Albanese se encaminaban hacia una mayoría holgada en el Parlamento, mientras que su rival, el conservador Peter Dutton, al frente de una coalición de partidos, perdió su escaño.