¿Quién dijo que el asado es solo cosa de domingo? Con cortes livianos y un poco de organización, se puede disfrutar de un asado en plena semana laboral. Eso sí, hay que tener ganas de prepararlo, predisponerse a comer rico e imitar la buena vibra que el ritual asadero trae consigo. Para que preparar el asado sea una tarea placentera no debe consumir demasiado tiempo ya que la rutina laboral hace que el retorno tardío a casa ponga a prueba las habilidades del asador para poder asar la carne y comer en un tiempo…
