
Dormir bien no depende de las horas que pasamos en la cama. De hecho, es la postura que tengamos la que va a determinar cómo será nuestro descanso. Cómo colocamos el cuerpo al tumbarnos, cómo nos sentamos durante el día o incluso la manera en la que apoyamos los pies en el suelo influye en la calidad del descanso y en el ruido mental que a veces nos impide desconectar. Dos expertas nos cuentan cuál es la postura clave para descansar de verdad y, de paso, frenar esos pensamientos rumiantes…