Rusia ha lanzado una nueva oleada de ataques nocturnos sobre Ucrania con un récord de más de 800 drones y 13 misiles, que ha alcanzado por primera vez un edificio del Gobierno en Kiev —la sede del Gabinete de Ministros—y ha matado a cuatro personas en todo el país. «Por primera vez, el edificio del Gobierno ha sufrido daños por un ataque enemigo: el techo y las plantas superiores», ha informado la primera ministra ucraniana, Yulia Svyrydenko, que ha añadido que no se han producido víctimas en el lugar.