Las autoridades buscan a más de 180 personas, cuyo paradero se desconoce cuatro días después de una de las inundaciones más mortíferas en Estados Unidos en décadas, según cifras publicadas por el gobernador Gregg Abbott. Además, las autoridades confirman que la cifra de personas muertas asciende a al menos 109, pero subrayan que puede seguir en aumento, a medida que las aguas retrocedan y se intensifique la búsqueda de más víctimas. Algunos medios locales sitúan la cifra de muertos en 110.