
¿De qué te gustaría hablar, Martín? «Algo que me inquieta, que es el boom inmobiliario que padece José Ignacio. Hay una cantidad llamativa de desarrollos, no en el pueblito, fuera del casco, hay una locura de barrios cerrados. Me preocupa el exceso sin pensar ni medir las infraestructuras que tenemos aquí en la zona. No diría que perdió la esencia ni la identidad, porque todavía conserva un encanto particular… Pero no me gusta tanta construcción».