Tras la «devastación» que Estados Unidos afirma haber infligido a los instalaciones nucleares iraníes, Israel volvió a atacar este lunes Teherán con «una potencia sin precedentes». Por otra parte, la República Islámica prometió represalias por los bombardeos estadounidenses del domingo. China, Estados Unidos y la UE temen que Irán cierre el estrecho de Ormuz, por donde transita una quinta parte de la producción de petróleo.