El aluminio absorbe los rayos del sol en las dunas doradas de la región autónoma de Mongolia Interior, transformando un paisaje agreste en uno de los parques solares más grandes del mundo. Xin Guiyi, quien ha vivido aquí toda su vida, parece acoger con satisfacción el cambio. «Antes era muy seco y el desierto se estaba haciendo cada vez más grande», explica mientras prepara el alimento para su pequeño rebaño de ovejas tras protegerlas del frío. Durante décadas, Xin y miles de otros agricultores…