Para los habitantes que vieron cómo la marea irrumpía más de un kilómetro tierra adentro en algunas zonas de la isla de Java, el proyecto suena como una liberación. «No hay escuela, los niños no pueden jugar, solo pueden sentarse en la acera y mirar el agua», explica a AFP Karminah, de 50 años. «Lo que importa es que no haya inundaciones de este lado», añade, señalando la carretera costera que desaparece día tras día. En esta zona, el cambio climático aumenta la amplitud de las mareas y…