Durante años fue un sello del lujo hotelero, pero el desayuno buffet enfrenta crecientes cuestionamientos por el desperdicio de comida, el consumo excesivo y su impacto ambiental. Pilas de panqueques, bandejas de pasteles, huevos revueltos en grandes recipientes, hileras interminables de frutas, embutidos y quesos. Los buffets de desayuno en todo el mundo prometen abundancia y, a menudo, entregan exceso. Pero detrás de ese atractivo se esconde una realidad más incómoda: el desperdicio de alimentos.