La región occidental de Kursk, en Rusia, volvió a ser noticia este 24 de agosto, poco más de un año después de haber sido ocupada temporalmente por Ucrania, en una operación que marcó la primera vez desde la Segunda Guerra Mundial que fuerzas extranjeras ocuparon territorio ruso de manera sostenida. Esta vez, un ataque nocturno con drones provocó un incendio en una instalación nuclear, aunque sin afectar los niveles de radiación, de acuerdo con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).