El Gobierno de Taiwán se prepara para una guerra que espera nunca suceda. Por primera vez este año, Taiwán combina dos ejercicios de simulacro de defensa civil, con una duración de diez días. Estos simulacros incluyen combate urbano, simulaciones de decesos masivos, lanzamiento de raciones de emergencia y ciberdefensa, que podrían ser puestos en práctica si una invasión ocurriera.