Los dirigentes del Reino Unido, Francia y Alemania están superando sus arraigadas diferencias. Están creando nuevas asociaciones de defensa. Y, juntos, no pierden de vista a su viejo aliado, Estados Unidos. En los seis meses que el presidente Donald Trump ha sacudido la alianza transatlántica de décadas, sus homólogos de los países más poderosos de Europa están creando instituciones diplomáticas y de defensa paralelas para un futuro sin Estados Unidos como principal garante de la seguridad económica y militar…