Cuando el nuevo buque de guerra de Corea del Norte volcó en el mar durante su botadura el mes pasado, saltó a los titulares internacionales. Las organizaciones de noticias siguieron cada acontecimiento, desde su exitoso reflotamiento hasta su relanzamiento posterior. Pero ¿por qué tanto interés si no hubo víctimas y los daños en el casco parecían relativamente menores? La intriga tiene menos que ver con el fallo en sí y más con la reacción de Kim Jong-un. Kim denunció lo sucedido como «un acto criminal»…