Según los analistas, una forma en que Irán podría tomar represalias por los ataques estadounidenses a tres de sus instalaciones nucleares sería cerrar el estrecho de Ormuz, una ruta de navegación clave para el transporte de petróleo y gas. En reuniones celebradas en la Casa Blanca, altos mandos militares han planteado la necesidad de prepararse para esa posibilidad, después de que funcionarios iraníes amenazaran con minar el estrecho, una angosta vía navegable de unos 140 kilómetros que conecta el golfo Pérsico…