China firmó el viernes un convenio para establecer un órgano de mediación internacional en Hong Kong que, según las autoridades, estará al nivel de la Corte Internacional de Justicia o la Corte Permanente de Arbitraje de La Haya. El gigante asiático adopta una estrategia cada vez más propositiva en los asuntos internacionales y expande su influencia en organismos como Naciones Unidas y la Organización Mundial de la Salud, justo lo contrario que Estados Unidos con el presidente Donald Trump.