Los ministros de finanzas del G7 iniciaron el jueves en Canadá las discusiones finales para presentar un frente unido en el cierre de una reunión de tres días, a pesar de los fuertes desacuerdos dentro del grupo sobre temas como los aranceles y Ucrania. La presidencia canadiense, que invitó al ministro de Finanzas ucraniano a enviar un «mensaje contundente al mundo», estableció como prioridades para este encuentro «restaurar la estabilidad y el crecimiento» y renovar el apoyo a Kiev.