La niña, de 12 años, Jana al-Skeifi transporta comida y agua para su familia, mientras llora por su hermano a quien mató un francotirador durante los primeros días de la guerra, así como por su sobrina, que murió de hambre. En Gaza, donde la ayuda es casi inexistente y el duelo es constante, la historia de Jana es una ventana a la carga que la guerra impone a los niños obligados a crecer demasiado pronto.
