El féretro del papa Francisco fue sellado en una ceremonia privada en el Vaticano, tras recibir la visita de unas 250.000 personas. El ritual fue encabezado por el cardenal Kevin Farrell y contó con elementos tradicionales como la colocación del palio y monedas papales en el ataúd. El evento marcó el fin de tres días de homenaje público en la Basílica de San Pedro. El funeral tendrá lugar el sábado 26 de abril.
