Tras su encuentro con el vicepresidente de EE.UU., J.D. Vance, el papa Francisco otorgó la solemne bendición de Pascua, un gesto cargado de simbolismo que transmite un mensaje de esperanza, paz y renovación espiritual a fieles de todo el mundo. Esta ha sido la aparición del pontífice más significativa, hasta el momento, desde que fue dado de alta. En este acto, fue el maestro de ceremonias quien tuvo a su cargo el discurso principal.
