Los cristianos de todo el mundo celebran este Viernes Santo con procesiones que conmemoran la crucifixión de Jesús de Nazaret. En México, los católicos de la ciudad de Taxco celebraron una procesión nocturna, portando cruces y flagelándose en un rito de sacrificio y expiación por sus pecados. En una tradición que se remonta a 1622, los ‘encruzados’ o crucificados llevan coronas de espinas atadas a los hombros mientras portan máscaras para permanecer en el anonimato. También caminan descalzos para emular el