Los equipos de rescate buscan desesperadamente supervivientes después de que el mortífero terremoto de magnitud 7,7 que sacudió Myanmar derrumbara edificios tan lejanos como la capital tailandesa, Bangkok. Los grupos de ayuda afirman que las labores de socorro se han visto obstaculizadas por el colapso de las infraestructuras y los cortes en las comunicaciones.