El gobierno israelí instruyó a sus embajadas en el extranjero a cerrar sus puertas, incluyendo la que se levanta en Argentina. Fue luego de que el primer ministro Benjamín Netanyahu iniciara un contundente ataque a las instalaciones nucleares y militares iraníes. A su vez, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, ordenó que se aumente la seguridad a la AMIA, y las instalaciones de la comunidad judía en Argentina como colegios, clubes, y templos religiosos.