
Tras una espera de 102 años y gracias a una enorme inversión de 1.400 millones de euros, las aguas del río Sena de París vuelven a ser consideradas aptas para el baño con la apertura de tres zonas, una de ellas con vistas a la torre Eiffel, a partir de mañana y hasta el 31 de agosto. A no ser que una tormenta veraniega lo estropee, parisinos y visitantes dispondrán desde este sábado de tres espacios para zambullirse en el Sena: a la altura del centro histórico (junto al Ayuntamiento), en la zona oeste con vistas a la torre Eiffel (en la zona de Grenelle) y en el sureste, en Bercy.