En plena era de las fragancias nicho, es justo hacer mención a un best seller que se consagró como perfume literalista (aquellos que huelen exactamente a lo que su nombre indica) en 2008, mucho antes de que Loewe Perfumes lanzara sus aplaudidos ambientadores de tomate, remolacha o guisantes. Hablamos de Puro Talco, de Officina delle Essenze, un éxito en todo el mundo pero tan discreto como el ingrediente que homenajea, relativo a uno de los productos de bebés más antiguos que existen.
