Un concierto de Coldplay, una cámara, dos personas y una reacción que recorrió todo internet, y también remeció a una empresa de tecnología estadounidense. Lo sucedido con el CEO de Astronomer, Andy Byron, no solo quedó como una anécdota “jocosa” -o vergonzosa-, sino que también llegó para cuestionar cómo se manejan las relaciones de pareja dentro de las organizaciones. Y no se trata de un tema menor: en Chile la Dirección del Trabajo (DT) ha tenido que pronunciarse sobre los límites que tienen las empresas…