
La Riviera Nayarit —donde las montañas de la Sierra Madre Occidental se encuentran con el océano Pacífico, y los acantilados descienden desde la selva hasta las caletas de arena pálida— es muy diferente de los lugares turísticos más emblemáticos, como Cancún o Cabo San Lucas. Esta franja de pueblos costeros y playas bordeadas de palmeras ha atraído a familias mexicanas durante décadas; ahora, cada vez más estadounidenses y canadienses huyen del frío para pasar aquí sus vacaciones.