Santiago vive una proliferación de heladerías, en línea con un país que se ha posicionado entre los mayores consumidores de helado de América Latina. Nuevas marcas, emprendimientos de barrio con productos artesanales y hasta cuadras donde conviven dos o más locales forman parte de una escena cada vez más habitual en distintos sectores de la capital. Y si bien el consumo de helado alcanza su mayor protagonismo durante las tardes de verano, el frío dejó de ser un factor excluyente: hoy su ingesta se ha vuelto…