Trufa desembarcó en la Ciudad de Buenos Aires en nada menos que el Palacio Paz, un edificio que evoca la época de la Argentina afrancesada del 1900. Ubicado frente a la plaza San Martín en el barrio de Retiro, el restaurante combina la elegancia del edificio histórico con una ambientación contemporánea y minimalista. Sus tres espacios contemplan un patio al aire libre, una barra y otro sector con vista a la plaza. La estética está basada en texturas de madera y hierro con tonalidad negra y ocre.