La comida de la abuela tiene un atractivo inconfundible: es capaz de transformar ingredientes sencillos en sabores profundamente reconfortantes. En los restaurantes con chefs profesionales, sin embargo, surge la oportunidad y la responsabilidad de llevar ese legado un paso más allá mediante técnica, precisión y un cuidado minucioso en la selección de los productos. Eso es lo que sucede en este nuevo espacio en la esquina de Delgado y Arroyo: Burdo consigue que aquello que nació en la cocina familiar alcance…