Tiene uno de los jardines más hermosos de la Ciudad y abre todos los días a las 10 de la mañana. A esa hora llegan los primeros clientes a desayunar y uno de los camareros revisa las reservas del mediodía para organizar la distribución de las mesas. Este jueves, una de esas reservas llamó la atención del equipo: parecía tratarse de un cliente importante. Lúa, la encargada de salón, decidió asignarle una de las mesas más especiales del lugar, ubicada en el jardín, rodeada de especies nativas…