En pleno Mataderos, territorio sagrado del asado, abrió Nosso Parrilla, una nueva propuesta de barrio donde se puede comer buena carne sin que duela el bolsillo. El lugar pertenece a los mismos dueños del ya célebre bodegón Nosso de Floresta, famoso por su milanesa de entraña tamaño sábana, y llega con la misma filosofía: porciones abundantes, productos cuidados y espíritu popular. El desafío no era menor: instalar una parrilla en el barrio más carnívoro de la Ciudad, donde cada cuadra tiene su templo…