Villa Devoto siempre se caracterizó por ser un barrio residencial y tranquilo, pero en el último año y medio su perfil cambió rotundamente: explotó como polo foodie. Todo empezó hace años en la plaza Arenales que se convirtió en el epicentro de este movimiento: allí conviven restaurantes pioneros como Pablo’s o el Café de la Plaza con aperturas más recientes que trajeron otra mirada de la cocina. A las mesas de toda la vida se sumaron las de Donato De Santis y la pastelería de Damián Betular, además de…