El primer ministro indio, Narendra Modi, perdía la paciencia con el presidente Donald Trump. Trump había estado afirmando —en repetidas ocasiones, de manera pública y con entusiasmo— que había “resuelto” el conflicto militar entre India y Pakistán, una disputa que se remonta a más de 75 años y que es mucho más profunda y complicada de lo que Trump daba a entender. El líder indio se enfadó. Le dijo a Trump que la participación estadounidense no tenía nada que ver con el reciente alto al fuego.